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Qué es un Juicio Rápido y cómo funciona – Guía 2024

Los juicios rápidos son un procedimiento judicial que se utiliza en España para tratar delitos menos graves de manera ágil y eficiente.

En este artículo, vamos a explicar en qué consisten los juicios rápidos, cómo funcionan y las principales características que debes conocer.

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Definición legal de juicio rápido

Según la Ley de Enjuiciamiento Criminal, el juicio rápido es un procedimiento penal que se aplica a delitos castigados con pena privativa de libertad de hasta cinco años, y que puede resolverse en una sola vista.

Es decir, se trata de un procedimiento simplificado para tratar delitos menos graves que no requieren de un proceso penal completo.

Un ejemplo de delito que podría ser juzgado en un juicio rápido es un hurto. Supongamos que una persona es detenida por la Policía Nacional en un centro comercial por haber sustraído varias prendas de ropa.

El valor total de lo sustraído asciende a 300 euros, por lo que se trata de un delito de hurto de menor cuantía.

El detenido es puesto a disposición judicial y se inicia el procedimiento de juicio rápido. En la vista, el juez le informa de los hechos que se le imputan y le propone una pena de multa de 2 meses a razón de una cuota diaria de 6 euros.

El acusado acepta la pena propuesta por el juez, por lo que se dicta sentencia y se da por concluido el procedimiento.

Legislación aplicable a los juicios rápidos

El procedimiento de juicio rápido se encuentra regulado en el Código Penal español, en concreto en su artículo 795.

Este artículo establece que se podrá proceder por la vía del juicio rápido en los siguientes casos:

  • Delitos castigados con pena de prisión no superior a cinco años o con otras penas restrictivas de derechos: dentro de esta categoría podemos encontrar encontrar delitos como el hurto ó el robo con violencia en grado de tentativa.
  • Delitos menos graves: estos delitos tienen menor gravedad que los delitos castigados con pena de prisión no superior a cinco años o con otras penas restrictivas de derechos. 

Además, la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece el procedimiento a seguir en un juicio rápido, en concreto en sus artículos 757 a 773. Estos artículos establecen las diferentes fases del procedimiento, desde la detención hasta la sentencia.

Por otro lado, es importante destacar que en los juicios rápidos se aplican las garantías procesales propias del procedimiento abreviado, como el derecho de defensa y el derecho a un juicio justo.

Además, también se aplican las normas relativas a la presunción de inocencia y a la prueba, de manera que el acusado tiene derecho a presentar pruebas en su defensa.

Cómo funciona el juicio rápido

El juicio rápido se inicia cuando una persona es detenida por la comisión de un delito menos grave. En ese momento, se le informa de sus derechos y se le pone a disposición judicial.

A partir de ahí, se inicia el procedimiento de juicio rápido, que consta de los siguientes pasos:

  • La persona detenida es informada de los hechos que se le imputan y de los derechos que le asisten, incluyendo el derecho a un abogado.
  • El juez de guardia establece la pena que se propone para el delito cometido y la persona detenida tiene la posibilidad de aceptarla o de negarse.
  • Si la persona detenida acepta la pena propuesta, se celebra la vista en ese mismo momento y se dicta la sentencia. En caso contrario, se abre un procedimiento ordinario y se celebra un juicio completo.
  • Durante el juicio rápido, el acusado tiene derecho a declarar, a presentar pruebas y a ser asistido por un abogado.

Es importante tener en cuenta que el procedimiento de juicio rápido se lleva a cabo con celeridad, por lo que es fundamental contar con la asistencia de un abogado especializado en la materia para garantizar la defensa de los intereses del acusado.

En el caso de que la persona detenida decida no aceptar la pena propuesta, el procedimiento se convierte en un juicio ordinario.

En este caso, se celebrará una vista y se seguirán los trámites habituales de un proceso penal.

Características del juicio rápido

El juicio rápido se caracteriza por ser un procedimiento ágil y simplificado, que permite la resolución de delitos menos graves en un tiempo reducido. Entre las principales características del juicio rápido, podemos destacar las siguientes:

La duración del procedimiento debe ser lo más corta posible, ya que se trata de un procedimiento urgente y prioritario.

  • El acusado puede aceptar la pena propuesta por el juez o negarse a ella, en cuyo caso se seguirá el procedimiento ordinario.
  • El juicio rápido es una forma de evitar la sobrecarga de los juzgados, ya que permite la resolución rápida de delitos menos graves.
  • La sentencia dictada en un juicio rápido es inmediatamente ejecutable, lo que significa que la persona condenada puede ingresar en prisión en el mismo momento en que se dicta la sentencia.

Preguntas frecuentes sobre juicios rápidos

¿Cuáles son los delitos que se pueden juzgar en un juicio rápido?

Los delitos que se pueden juzgar en un juicio rápido son aquellos que están contemplados en la Ley de Enjuiciamiento Criminal como delitos menos graves.

Entre ellos se encuentran, por ejemplo, los delitos de lesiones leves, hurto, daños, conducción temeraria, resistencia o desobediencia a la autoridad, entre otros.

¿Qué diferencia hay entre un juicio rápido y un procedimiento ordinario?

La principal diferencia entre un juicio rápido y un procedimiento ordinario es la rapidez y la sencillez del primero.

En un juicio rápido se busca la resolución del caso en un plazo máximo de 10 días, mientras que en un procedimiento ordinario pueden transcurrir varios meses hasta que se dicte sentencia.

Además, el juicio rápido se centra en la confesión del acusado y su conformidad con la pena propuesta, lo que permite una resolución más rápida del caso.

¿Qué pasa si el acusado no acepta la pena propuesta por el juez en un juicio rápido?

Si el acusado no acepta la pena propuesta por el juez en un juicio rápido, se seguirá el procedimiento ordinario, que será más largo y complejo.

En este caso, se celebrará un juicio en el que se practicarán las pruebas necesarias para determinar la culpabilidad del acusado y se dictará una sentencia en la que se establecerá la pena correspondiente.

4. ¿Puedo defenderme yo mismo en un juicio rápido?

Sí, es posible defenderse uno mismo en un juicio rápido, pero es recomendable contar con la asistencia de un abogado especializado en la materia.

El abogado puede asesorar al acusado sobre sus derechos y garantías procesales, así como sobre las posibilidades de defensa en cada caso.

Además, el abogado puede asegurarse de que se cumplen todas las garantías procesales y de que se respetan los derechos del acusado durante todo el proceso.

Esperamos que este post te haya ayudado a comprender mejor en qué consisten los juicios rápidos en España y cómo funcionan.

Recuerda que, si necesitas asesoramiento jurídico sobre cualquier aspecto relacionado con los juicios rápidos, es recomendable que consultes con un abogado especializado en la materia.

¿Cómo encontrar un abogado para un juicio rápido?

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